martes, 20 de marzo de 2018

Morbo

Según La RAE se define tanto como una alteración así como un atractivo, que interesante palabra. Es que para mí el Morbo me ha abierto tantas puertas y ventanas como caminos a elegir, desde pequeña mi madre me enseño a no decir que no me gustaba algo hasta que no lo probara; esa enseñanza junto con Morbo me ha puesto en situaciones poco comunes por así decirlo. Déjame te cuento algo de mí, he tenido cosas en mi boca que muchos no se atreverían, por ejemplo, he probado una carne tan blanda que casi casi se deshace en tu lengua y paladar, al principio me negaba a probar esas cosas redondas frente a mi, eran muy grandes, pero por Morbo me atreví a probarlas y me gustaron lo he de admitir. Para muchas personas el Morbo es algo malo que debería penarse (al menos eso fue lo que me enseñaron las monjas y mi Sacrosanta abuela católica de hueso colorado) nací mujersita por lo tanto debía usar vestido y faldas, siempre abajo de la rodilla y sentarme como señorita para no enseñar de más, nací mujersita y por eso no podía ver a los hombres sin camisa en la televisión o escenas de sexo porque causa Morbo -decían-. (con lo delicioso que es ver y sabrosear ambas cosas). Conforme fui creciendo el Morbo para mí dejo de ser algo malo y se convirtió en mi carta de la curiosidad, probé nuevos sabores, entre a lugares con la famosa cinta amarilla, me salí de la casilla de un genero para otro y probe el bufete que la vida me ofrece. Deje lo ordinario y lo bien visto por una libertad que no se esconde detrás de una palabra para establecer normas de convivencia porque al final de cuentas mientras no dañes a terceros puedes hacer de tu culo un papalote. Camino con el Morbo y le susurro constantemente al oído, tratando de coquetearle para ver si es una buena idea probar, ver, escuchar o sentir placer. Después de leer esto, pregúntate ¿Qué fue lo último que hiciste por Morbo? y contéstame ¿Sonreíste?

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